Cómo detectar un fraude de renta antes del depósito 2026
La regla que te salva: primero ves el depa, luego firmas, luego pagas. Banderas rojas, cómo verificar al dueño y qué hacer si ya transferiste.
Qué firmas, cuánto pagas y cómo proteger tu dinero antes de apartar una casa: apartado vs arras vs enganche, pena convencional y la cláusula del crédito.
Cifras verificadas contra el Índice SHF de Precios de la Vivienda 4T 2025, los derechos que reconoce la PROFECO al comprar un inmueble, el alcance de la NOM-247-SE-2021 y la pena convencional del Código Civil Federal. Los porcentajes de apartado son referencias de mercado 2026: lo que manda es tu contrato.

El apartado es una señal: entregas una cantidad para que el vendedor retire la casa del mercado unos días mientras preparan el contrato en forma. No te vuelve dueño ni te obliga a comprar. Es un acuerdo de reserva, y toda su fuerza —y tu protección— vive en el papel que firmes, no en la buena voluntad de nadie.
Vas a leer mucho sobre arras confirmatorias, penales y penitenciales. Ojo: esa clasificación es del Código Civil español, no del mexicano. En México no existe la figura de las arras codificada como tal; lo que de verdad firmas es un apartado o una promesa de compraventa, y las penas se rigen por la pena convencional del Código Civil. El nombre del documento importa menos que sus cláusulas.
Y antes de apartar nada, un consejo de fondo: aparta solo cuando ya comparaste opciones de verdad. Muchos apartados que terminan mal nacen de una decisión apresurada. Si sigues armando tu lista, filtra por ciudad, colonia y presupuesto en la búsqueda de Ogarom y quédate solo con las que aguantan una segunda mirada antes de comprometer dinero.
Filtra por ciudad, colonia y presupuesto, agenda solo las que valen la visita y aparta con la cabeza fría, no con prisa.
La mayoría de los pleitos por apartado empiezan por confundir cinco palabras que suenan parecido pero pesan distinto. Aclararlas te da lenguaje para negociar y para leer el contrato sin que te mareen. Esta tabla las separa por lo que importa: si obligan a comprar y si el dinero se aplica al precio.
| Concepto | Qué es | ¿Obliga a comprar? | ¿Se aplica al precio? |
|---|---|---|---|
| Apartado / señal | Reserva ligera y de corto plazo | No (salvo pena pactada) | Sí, normalmente al enganche |
| Arras | Término español; en México = apartado o promesa | Según el contrato | Sí, si así se pacta |
| Anticipo | Pago a cuenta del precio ya acordado | Refuerza el compromiso | Sí, siempre |
| Enganche | El % que aportas de tu bolsillo (≥20% sugerido) | Es parte de la compra | Sí, es parte del precio |
| Promesa de compraventa | Contrato vinculante previo a escriturar | Sí, a ambas partes | El anticipo sí; se pacta |
Que el documento diga, con todas sus letras, «esta cantidad se aplica a cuenta del precio total de la operación». Sin esa línea, un vendedor de mala fe puede tratar tu apartado como un cargo aparte y no descontarlo del enganche.

Comprar una casa en México no es firmar un solo papel: son tres peldaños, y cada uno compromete más dinero y más obligaciones. Confundirlos es lo que lleva a firmar de más antes de tiempo. Este es el orden sano, del compromiso más ligero al definitivo.
Entregas del 1% al 5% para que retiren la casa del mercado de 5 a 30 días. Firmas un contrato de apartado con montos, plazo y causas de devolución. Aquí todavía puedes salir con poco daño si pactaste bien. Es el momento de pedir el certificado de libertad de gravamen.
Ya obliga a ambas partes a escriturar en cierto plazo. El dinero comprometido sube (hasta el 10%) y las penas convencionales se endurecen. Aquí incluyes la condición suspensiva por el crédito. Revisa la promesa de compraventa cláusula por cláusula antes de firmar.
Se firma ante notario, se pagan el ISAI y los derechos, y se inscribe en el Registro Público de la Propiedad. Es el único acto que te transmite la propiedad. Entiende cómo se hace en la guía de la escritura pública y el RPP.
Si quieres el mapa completo de las nueve etapas, desde la oferta hasta las llaves, léelo en la guía de cómo comprar casa en México. El apartado es apenas el segundo peldaño: importante, pero pequeño frente a lo que viene.
No hay tarifa legal para el apartado. Lo sano de mercado es del 1% al 5% del precio en un apartado, y hasta el 10% cuando ya firmas promesa de compraventa. Desconfía si te piden un monto alto «solo para apartar» sin contrato de por medio: entre más dinero sueltas, más blindaje por escrito debes exigir a cambio.

Recuerda que el apartado casi siempre se abona al enganche, y el enganche al precio total. No es dinero adicional: es el primer anticipo. Para dimensionar el gasto completo —incluidos el ISAI y los honorarios notariales— apóyate en la calculadora de ISAI por estado y, si compras en la capital, en la guía de compra en CDMX.
Si el anuncio cotiza en USD o pagas desde fuera, convierte el apartado y el precio a pesos con el tipo de cambio FIX que publica el Banco de México, y deja claro en el contrato en qué moneda y a qué tipo de cambio se calcula cada pago. Un peso mal convertido se vuelve pleito.
La respuesta honesta: depende de tu contrato, no de la ley. Un apartado puede ser reembolsable, reembolsable con descuento de gastos comprobables o a fondo perdido. Lo que regula el castigo por rajarse es la pena convencional, en los artículos 1840 a 1846 del Código Civil Federal: las partes fijan de antemano cuánto pierde quien incumpla, y esa pena no puede superar el valor de la obligación principal.
El error más caro es firmar un contrato que solo te castiga a ti. Si tú pierdes el apartado por desistir, el vendedor que se arrepiente de vender también debe pagarte una pena equivalente. Esa simetría es negociable y debes pedirla. El modelo de contrato de promesa registrado ante PROFECO sirve de referencia de cláusulas justas.
| Qué pasa | Con contrato bien armado | Con apartado informal (sin contrato) |
|---|---|---|
| Tú desistes sin causa | Pierdes el apartado o pagas la pena pactada | Pierdes el dinero, difícil reclamar |
| El banco te niega el crédito | Devolución íntegra (condición suspensiva) | Riesgo alto de perderlo |
| El vendedor se arrepiente | Te devuelve y paga pena recíproca | Suele quedarse tu dinero |
| Aparece un gravamen oculto | Devolución + posible pena al vendedor | Pleito civil largo e incierto |
| La inmobiliaria retiene el dinero | Reclamable con recibo y contrato | Casi imposible sin comprobantes |
Transferir «para apartar» tras un mensaje, sin contrato, sin recibo formal y sin saber quién retiene el dinero, es la receta del apartado que nadie devuelve. Exige siempre contrato firmado y comprobante con datos fiscales antes de mover un peso. La confianza no es un documento legal.

Es la protección que casi nadie menciona y la que más dinero salva. La condición suspensiva es una cláusula que dice: si Infonavit, Fovissste o el banco te niega el crédito, el contrato se cancela y te devuelven el apartado completo. Sin ella, arriesgas perderlo por una negativa que no depende de ti. Pídela siempre que tu compra dependa de un financiamiento.
El otro blindaje es no apartar por encima de lo que te van a prestar. La CONDUSEF recomienda tener ahorrado al menos el 20% del valor de la vivienda para el enganche y comparar el CAT, la comisión por apertura y los gastos notariales antes de contratar. Corre los números en el simulador de crédito antes de comprometer un peso.
Calcula mensualidad, ingreso requerido y pago total en minutos, y aparta solo dentro de lo que tu crédito aguanta.
Aquí está el malentendido que le cuesta caro a mucha gente. La NOM-247-SE-2021 obliga a registrar los contratos ante PROFECO y a cumplir 28 elementos mínimos de información, pero aplica solo a desarrolladores, constructores y promotores de vivienda nueva. La compraventa entre particulares no está amparada por esa norma.
Traducción práctica: si compras preventa a una constructora, la PROFECO te respalda —verifica que el contrato de adhesión esté registrado y lee las sanciones de cancelación de ambas partes—. Pero si apartas una casa usada a un particular, no hay red institucional: tu única protección es el contrato que negocies. Ahí un asesor con reseñas verificadas vale su peso en oro.
Antes de apartar preventa, pide el número de registro del contrato de adhesión ante PROFECO y confirma que el desarrollador exhiba escrituras y avise de cualquier gravamen. Si no lo tiene registrado, es una bandera roja: la NOM-247 lo obliga.

Un buen contrato de apartado cabe en dos páginas, pero cada línea cuenta. Estos son los ocho elementos que no pueden faltar; si tu documento no los tiene, no es un contrato de protección, es un recibo con membrete:
El apartado se entrega en frío, no en caliente. Antes de transferir, cinco verificaciones rápidas te ahorran los pleitos más comunes. Ninguna toma más de un par de días y todas se piden el mismo día que decides apartar.
Y si vas a firmar sin un notario delante, apóyate en un notario público desde antes: muchos revisan un contrato de apartado o una promesa por una consulta corta, y te dicen en minutos si una cláusula te deja expuesto.

Cada cifra y cada afirmación legal de esta guía se verifica contra fuentes oficiales antes de publicar y se revisa cada 90 días (próxima revisión: noviembre 2026). Si encuentras un dato desactualizado, escríbeme a hola@ogarom.com. Las fuentes que crucé para esta edición:
El apartado es un momento pequeño con consecuencias grandes. Si negocias las cláusulas correctas y verificas antes de transferir, dejas de jugarte el dinero a la confianza. Y cuando estés listo para dar el paso, un asesor verificado en tu ciudad puede acompañarte a leer el contrato antes de que firmes nada. ¿Todavía comparando? Vuelve a la búsqueda o a las propiedades en Guadalajara y aparta solo cuando estés seguro.
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