Checklist para comprar apartamento usado: 40 puntos (2026)
Los 40 puntos que sí revisar en la visita, por zona: edificio, humedad, instalaciones, costos ocultos y lo legal. Con banderas rojas y qué llevar.
Cuánto ofrecer por un apartamento, cómo redactar la oferta, y separación vs. arras vs. promesa: qué recuperas y qué pierdes. Con costos de cierre reales 2026.
Cifras verificadas contra el IPVN del DANE (8,47% anual, 1T 2026), las reglas de arras del Código Civil (arts. 1859–1860), los topes de financiación del Ministerio de Vivienda (70%/80%) y la retención en la fuente de la DIAN. Los rangos de margen de negociación y costos son orientativos de mercado 2026: confírmalos en tu caso.

En un apartamento usado, un margen realista va del 3% al 6% sobre el precio publicado. Se estira cuando el inmueble lleva meses sin venderse, cuando el avalúo queda por debajo del precio o cuando el vendedor necesita liquidez ya. En vivienda nueva casi no bajan el precio de lista, pero sí sueltan incentivos.
El vendedor publica con un margen para negociar; lo sabe él, lo sabe la inmobiliaria y ahora lo sabes tú. Tu trabajo es medir cuánto colchón hay. Compara el precio por metro cuadrado del anuncio con el de la zona —para Medellín, cruza el dato con nuestra guía del precio del m² 2026— y arranca desde ahí, no desde el número del aviso.
Un apartamento que lleva ocho meses publicado es un vendedor cansado. Pregúntale a la inmobiliaria hace cuánto está en venta y cuántas ofertas ha recibido. Si nadie ha ofertado y el aviso tiene fecha vieja, tienes margen. Si lo publicaron el martes pasado y ya hay dos interesados, el margen se encoge. Empieza a comparar apartamentos en Bogotá para calibrar precios reales.
Filtra por ciudad, barrio y presupuesto, mira cuánto pide el mercado por m² y detecta los apartamentos sobrevalorados antes de sentarte a negociar.
El error más caro no es ofrecer mal: es hacer las cosas en el orden equivocado. Separar antes de tener el crédito, firmar promesa antes de leer el certificado de tradición. Cada paso fuera de orden puede costarte la separación o las arras. Este es el orden que sí protege tu plata:
Antes de enamorarte de un apartamento, ve al banco (o a varios) y consigue una preaprobación. Así sabes cuánto te prestan de verdad y evitas separar un inmueble que no vas a poder pagar. La preaprobación también te da poder: un comprador con crédito listo negocia mejor que uno que «va a ver si le prestan».
Con la matrícula inmobiliaria, saca el certificado en el portal de la Superintendencia de Notariado y Registro y revisa que no tenga hipotecas, embargos ni limitaciones. Este paso va ANTES de la oferta, no después: descubrir un embargo cuando ya separaste es descubrirlo tarde.
Presenta tu oferta con precio, forma de pago, plazo de validez y condiciones (sujeta a crédito y a tradición limpia). Deja margen para una contraoferta. Todo por escrito, aunque sea por WhatsApp o correo.
Si aceptan tu oferta, la separación reserva el inmueble unos días. Exige por escrito que sea reembolsable si el crédito no sale o si el certificado aparece con líos. Nunca firmes una separación no reembolsable sin preaprobación.
La promesa de compraventa obliga a ambas partes a escriturar. Fírmala con el crédito aprobado o con una cláusula que condicione el negocio al desembolso. Aquí se pactan las arras: decide y escribe si son confirmatorias o de retractación.
La venta solo se perfecciona con escritura pública en notaría, y solo eres dueño frente a terceros cuando queda registrada. Repasa el detalle en nuestra guía de la escritura pública paso a paso.
Separar o firmar promesa antes de tener la preaprobación del crédito. Si el banco luego te niega o te presta menos, pierdes la separación o las arras. La preaprobación no es un trámite opcional: es tu seguro. Consíguela primero, siempre.

El certificado de tradición y libertad es el papel que dice quién es el dueño y si pesan hipotecas, embargos o limitaciones sobre el apartamento. Se saca con la matrícula inmobiliaria en el portal de la Superintendencia de Notariado y Registro, pagando en línea. Es tu primer filtro.
También lo consultas y descargas desde el portal único GOV.CO (trámite T420), con pago por PSE o tarjeta. Y no confundas la matrícula inmobiliaria con la cédula catastral: son cosas distintas, como explica nuestra guía de matrícula vs. cédula catastral.

No ofrezcas un número al azar. Cada peso que pidas de rebaja tiene que apoyarse en algo: el mercado de la zona, el tiempo en venta, el avalúo o el estado del apartamento. Estas son las palancas que de verdad mueven el precio a tu favor:
| Palanca | Tienes margen (ofrece más bajo) | Poco margen (ajusta expectativas) |
|---|---|---|
| Días en el mercado | Meses publicado, sin ofertas | Recién publicado, varios interesados |
| Avalúo comercial | Avalúo por debajo del precio pedido | Avalúo igual o mayor al precio |
| Motivo del vendedor | Urgencia de liquidez, traslado, herencia | Sin apuro, «si se da, se da» |
| Estado del inmueble | Necesita arreglos que puedes cotizar | Remodelado y listo para habitar |
| Precio por m² de la zona | Pedido por encima del m² del sector | Pedido en línea o por debajo del sector |
| Certificado de tradición | Hipoteca o líos que dan argumento | Limpio, sin gravámenes |
Si tu crédito exige avalúo y sale por debajo del precio pedido, tienes un argumento demoledor: el banco solo presta sobre el menor entre precio y avalúo. Usa ese número —no tu opinión— para pedir la rebaja. «El avalúo dio X, no puedo pagar más de eso» es difícil de rebatir.

La oferta puede ir por correo o por WhatsApp; lo importante es que quede por escrito y que sea clara. No perfecciona la compra —eso solo pasa con la escritura pública—, pero fija el punto de partida de la negociación. Estos son los elementos que no pueden faltar:
«Buenas tardes. Tras la visita, ofrezco $[X] millones por el apartamento de [dirección], matrícula [número]. Pago: 30% de recursos propios y 70% con crédito preaprobado. Oferta sujeta a aprobación del crédito y a certificado de tradición limpio, válida hasta el [fecha]. Quedo atento a su respuesta o contraoferta». Corto, claro y deja la puerta abierta a negociar.
Si la inmobiliaria contraoferta, no aceptes de una. Sube un poco, no hasta tu tope, y pide algo a cambio: que asuman más de los gastos notariales, que incluyan el parqueadero, que dejen los electrodomésticos. La negociación es de ida y vuelta. Un asesor verificado que ya cerró decenas de estas lee mejor que tú hasta dónde llega el vendedor.

Aquí es donde la gente pierde plata por no leer una cláusula. La separación reserva el apartamento. Las arras garantizan el negocio en la promesa. La promesa obliga a escriturar. Y las arras vienen en dos sabores que hay que distinguir sí o sí:
| Concepto | Qué es | Cuánto | Qué pasa si te retractas |
|---|---|---|---|
| Separación | Reserva del inmueble por unos días | $1 a $5 millones aprox. | Se pierde, salvo cláusula de reembolso por crédito o tradición |
| Arras de retractación | Garantía con derecho a arrepentirse | 10%–30% del precio | Las pierdes si te arrepientes; el vendedor devuelve el doble |
| Arras confirmatorias | Garantía sin derecho a retracto | 10%–30% del precio | No hay retracto: la otra parte exige cumplir o perjuicios |
| Promesa de compraventa | Contrato que obliga a escriturar | Sin costo propio (contiene las arras) | Incumplir da lugar a exigir cumplimiento o indemnización |
¿Qué dice la ley? Según los artículos 1859 y 1860 del Código Civil, en las arras de retractación quien se arrepiente pierde lo que dio, o restituye el doble si lo recibió. Y si no se pactó plazo, no hay derecho a retractarse pasados dos meses de la convención, ni una vez otorgada la escritura o iniciada la entrega.
Para que la promesa sea válida, el artículo 1611 del Código Civil exige que conste por escrito, fije plazo o condición, y determine inmueble y precio. Sin eso, no obliga a nadie. Los detalles y un modelo están en nuestra guía de requisitos de la promesa de compraventa.
Pide que la promesa condicione el negocio a la aprobación del crédito: «Si el desembolso no se aprueba antes del [fecha], se restituyen la separación y las arras sin penalidad». Sin esa línea, un «no» del banco te puede costar las arras. Es la cláusula más importante de todo el contrato.
El precio no es lo único que pagas. Sobre la compra caen gastos notariales, registro, impuestos y —a veces— deudas heredadas. Todo eso sube tu desembolso real, así que entra en la negociación: quién paga qué es tan importante como el precio mismo.
| Concepto | Aprox. sobre el valor | Quién suele pagar |
|---|---|---|
| Gastos notariales | ~0,3% + IVA | Comprador y vendedor (mitad y mitad, negociable) |
| Impuesto y derechos de registro | ~1,67% (varía por departamento) | Comprador |
| Retención en la fuente (venta) | 1% sobre primeras 20.000 UVT | Vendedor (la recauda el notario) |
| Estudio de títulos / abogado | Honorario fijo o % | Comprador |
| Avalúo comercial | Tarifa del avaluador | Comprador (a veces exigido por el banco) |
| Deudas de administración | Según copropiedad | Siguen al inmueble: exige paz y salvo |
La retención en la fuente la recauda el notario como agente retenedor y se paga antes de la transferencia: la DIAN la fija en 1% para vivienda sobre las primeras 20.000 UVT y 2,5% sobre el excedente, con reducción por antigüedad si es la vivienda de habitación del vendedor. Es costo del vendedor, pero conócelo: entra en la conversación del precio.
Cuando el vendedor no quiere bajar más el precio, cambia de frente: «Mantengo mi oferta si asumes el 100% de los notariales» o «si dejas incluido el parqueadero». A veces ceden en los accesorios lo que no ceden en el número grande. Todo suma a tu oferta neta.
Antes de ofertar tienes que saber cuánto puedes pagar. El banco financia solo una parte, y el resto lo pones tú como cuota inicial. Ese número define hasta dónde puedes negociar y qué apartamentos están a tu alcance.
Corre los números con el simulador de crédito de Ogarom y compara tasas con nuestra guía de tasas hipotecarias 2026. Si buscas subsidio, revisa las alternativas a Mi Casa Ya. Y si el estrato te confunde el presupuesto, aquí está qué son los estratos socioeconómicos.
Calcula tu cuota inicial, la cuota mensual y el monto que un banco te aprobaría. Negociar con números en la mano cambia toda la conversación.

No se negocia igual con un dueño particular que con una constructora. En usado peleas el precio; en nuevo peleas los incentivos. Saber en qué frente estás evita que pidas rebajas imposibles o que dejes plata sobre la mesa.
| Factor | Usado (dueño particular) | Nuevo (constructora / sobre planos) |
|---|---|---|
| Margen en el precio | 3%–6% y más con palancas | Casi nulo sobre el precio de lista |
| Dónde está el margen | Precio directo | Incentivos: cuota inicial diferida, parqueadero, acabados |
| Urgencia del vendedor | Alta si lleva meses o necesita liquidez | Baja; vende por proyecto, no por unidad |
| Riesgo principal | Estado, gravámenes, vicios ocultos | Entrega a futuro, cumplimiento de la fiducia |
| Documento clave | Certificado de tradición | Encargo fiduciario y punto de equilibrio |
Si vas por vivienda nueva o sobre planos, aprende primero los riesgos propios de esa modalidad en la guía de comprar sobre planos 2026. Y si tu opción es usado, corre antes la checklist de compra de vivienda usada: cada defecto que documentes es un argumento de negociación.

Cada cifra de esta guía se verifica contra fuentes oficiales antes de publicar y se revisa cada 90 días (próxima revisión: noviembre 2026). Si ves un dato desactualizado, escríbeme a hola@ogarom.com. Las fuentes que crucé para esta edición:
Negociar bien es un paso de un proceso más largo. Si quieres el mapa completo, léelo en la guía cómo comprar casa en Colombia. Y si tu plan es arrendar mientras reúnes la cuota inicial, mira la oferta en arriendo para no comprar con prisa.
Directorio con reseñas de Google validadas y contacto directo por WhatsApp. Un buen asesor sabe hasta dónde llega el vendedor antes de que hagas la oferta.